31 de marzo de 2010

Todo se ha parado ya, ¿no lo ves?
El tiempo se paró el mismo día que me dijiste que me querías, y aun no he conseguido arreglar mi reloj, solo noto los mil latidos cada vez que estamos juntos.
Respirando entre cortada, entre beso y beso consigo decirte que yo también te quiero.
¡Qué ñoños somos!
Pero me gustan los ñoños.
¿No lo has entendido aun?
Me gustarian los tiburones si tu fueras uno de ellos. Raro ¿eh? Puto amor.
Hoy estoy feliz, y encima, sonrío.
Qué bonito es el sol y hasta me parece bonito el viento si me vuelo contigo.
Sonreiste a quema ropa en el filo de mi boca.
Cien mil bares dando vueltas.
Retratos de una noche en los fotomatones..
¡Qué más da! Yo respiro tu aliento.
En Pearl Harbour nadie sabe que si llamas habrá guerra.
Sin dudar, tu me plantas un beso, huele a queroseno.

30 de marzo de 2010

Es que.. es ella.


Se pierde en la música, como si no hubiera nada más. Como si sus pensamientos fueran su vida, y no la que ya tiene. Le duele todo el cuerpo, la paliza diaría de andar y andar. Llega a casa y las emociones llegan a ella. Un clic y tiene a Joe Cocker cantandola su canción favorita como si de un concierto privado tratase. La asalta una imagen, quizá uno de los mejores recuerdos que tiene de ese año... Risas infinitas entre dos amigas. Un gofre frío, recien sacado del plastico. Hablando con mil y no prestando atención a ninguno, solo a ella. Porque ella era, y aunque no pueda demostrarselo.. no puedan verlo, es su hermana. El destino es muy puñetero, pequeña, y más cuando hay distancia de por medio. ¿Por qué nunca hemos podido cambiarlo? ¿Nunca nos hemos puesto realmente a ello? ¿Por qué? ¿Fue todo de mentira?
Las gotitas caen sobre el teclado, mientras su gran amigo Joe termina de cantar ''you are so beautifull'', y escribe esto.
Porque la quiere, y cree que necesita saberlo. Pero de verdad, esta es de verdad...
M, si.