4 de septiembre de 2015

[3]

Jenna salió de La vie est belle sonriente, con algo de prisa ya que sabía que un poco más y Tom la mataría(no literalmente). Al salir se había soltado el pelo que anteriormente estaba recogido en un moño alto. Tarareaba una de las canciones del pianista, y se movía de lado a lado, bailando. No cabía en ella de felicidad, había hablado con él y le había contado su mayor secreto. ''Quizá mañana después de su actuación podamos volver a hablar'', pensó. Giró la ultima enquina antes de llegar al hotel, se volvió a recoger el pelo y se calmó un poco. Tenía claro que Tom se enteraría enseguida, la conocía demasiado bien, pero no quería que los demás se enteraran. Aunque, ¿qué podría decir? ''Me he enamorado de un pianista ciego con el que he hablado una sola vez'. Salió una pequeña carcajada de su boca y una abuelita que pasaba por su lado la miró de forma rara, como respuesta ella la saludó con su preciosa sonrisa. Llegó al hotel y vió a Tom en la recepción.


Olivier andaba de lado a lado de la habitación. Esperando a que su representante llegara. Parker era el mejor amigo de Olivier,un chico joven, alto y muy guapo. Tenía los ojos verdes, muy claros. El pelo corto aunque algo rebelde, y de un color castaño rubio, que no se sabría decir bien de cual de los dos era. Siempre andaba rodeado de chicas, pero nunca se había enamorado de ninguna. Entró en la habitación y se sentó justo donde Jenna se había sentado. ''Aun huele a ella'', pensó Olivier.
-¿Por qué estás tan tensó?
-No estoy tenso -contestó el pianista, bastante seco.
-¿Cómo estás?
-Nervioso.
-¿A qué se debe? -Parker no era muy cotilla (según en que temas), pero su amigo le preocupaba.
-Una chica -Olivier había dado en el clavo, despertó la curiosidad de su amigo.
-¿Una chica?
-Si, esta tarde después de mi ultima actuación, al entrar me ha parado el señor Maslar para felicitarme por la ultima canción y he entrado de espaldas, al llegar he olido su perfume, chocolate con un toque de menta -suspiró y se dejó caer en la cama- le conté todo. Parker, no sé como, ni porqué confié en ella. Abrí los ojos, tal y como lo hago contigo.
-Pero...
-Eso no es todo.
-¿Hay más? ¿Te la has tirado o qué?
-¡No! -a veces su amigo era demasiado directo- Indirectamente la invité otra vez para hablar.
-Te gusta.
-Imposible.
-¿Por qué?
-Porque he hablado con ella... ¡una vez!
-Hay amores a primera vista o... a primer holor.
Los dos amigos explotaron en una gran carcajada.


-Jenna, ¡Por fin! Llegas tarde...
-Lo sé, lo sé -no le deja terminar, le cojío de la mano y se lo llevó a la cocina, donde se asegura que no hay nadie y resopló.
-¿Qué pasa, pequeña? -para Jenna, Tom era un hermano mayor a demás de un mejor amigo.
-¡He hablado con él! -estaba confusa, no había pensado en si podía o no contarle el secreto del pianista.
-¿Qué te ha dicho?
-Hemos hablado una.. media hora y como tenía que volver me dijo que podíamos charlar otro día.
-¡Qué bien, preciosa!
Tom y Jen se conocían desde casi siempre, ella nunca le había visto tener novia, ''quizá nunca encontró la adecuada'' pensaba Jenna. Era un tipo atractivo, fuerte, ojos marrones y pelo castaño y, aunque el dijera lo contrario, era muy guapo. Confiaba plenamente en él y nunca, nunca, nunca le había mentido, hasta entonces.
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